La ropa sucia tiene tanto valor como la limpia. Por tanto tendremos que cuidarla igual que si de limpia se tratara; al fin y al cabo solo hay que lavarla. No utilice la ropa sucia como si de bayetas o trapos del polvo se tratara, no la arrastre, no la pise. Estos son consejos de gran valor para obtener un perfecto resultado, otros a tener en cuenta son: Seleccionar y clasificar la ropa por departamentos (grado de suciedad, color o ropa blanca, uso, etc.) dosificar los productos correctamente, etc.