Industrias Vijusa apuesta por Argentina en pleno conflicto por YPF

“No parece el mejor momento para invertir en Argentina, pero pensamos que lo de Repsol nonos va a afectar y mantenemos nuestros planes”. Así se expresa el director general de Industrias Vijusa, Juan Carlos Cebriá, tras exponer los planes inmediatos de esta fabricante de productos de limpieza para el sector empresarial.
Estos planes pasan por abrir en julio una filial en Argentina participada al 50 por ciento por una empresa local “complementaria”, dedicada a la distribución de productos hospitalarios.
La estrategia es la misma que ha llevado a Industrias Vijusa a disponer de fábricas en México, República Dominicana, Venezuela, Brasil y Cuba, en una expansión que empezó en 1992 y que en 2011 se extendió hacia el este, a Bielorrusia.

Juan Carlos Cebriá, director general de Industrias Vijusa.
“Siempre buscamos un socio local al 50 por ciento, primero para distribuir y, si va bien, abrimos una fábrica, porque movemos mucho volumen y a partir de 2.000 kilómetros de distancia es difícil competir”, explica Cebriá.
El empresario valenciano reconoce cierto riesgo en Argentina si las posiciones de ambos países se enconan por YPF. En su opinión, “puede haber problemas de demora a la hora de reintegrar dinero”. La inseguridad jurídica fue, precisamente, lo que retrasó la inversión en una nueva fábrica en Venezuela, con una inversión de 500.000 euros. Le convencieron sus socios locales y, tras comprar los terrenos, ha iniciado la construcción en Barquisimeto, en el centro del país.
La de Argentina no será la primera filial abierta este año, puesto que la empresa acaba de poner en marcha con sendos socios locales Vijusa USA, en California, y Vijusa Uruguay, ambas servidas desde la planta de México. En Estados Unidos ya planea abrir delegaciones en Miami y Chicago.
Su red de filiales comerciales las completan Guatemala -para Centroamérica-, Portugal y Lituania. En cuanto a Bielorrusia, fue el socio lituano el que pidió una planta para toda la zona, incluida Rusia, que por razones logísticas y legales establecieron en Minsk. La inversión fue de cerca de medio millón de euros.
“El mercado pide precio”
Como a tantas empresas, la actividad internacional fue la que alivió en 2011 la dura situación en España, donde las ventas de Industrias Vijusa bajaron un 7 por ciento. “En litros hemos crecido, pero lo que antes facturaba con un litro ahora lo facturo con dos”, se lamenta Cebriá.
Según explica, “la crisis nos está obligando a formulaciones más económicas porque el mercado pide precio, pero tenemos mucho cuidado en no rebajar la calidad, porque en este sector es muy fácil darle al grifo”. Esto ha reducido la rentabilidad, reconoce. Para paliar este descenso, ha creado una nueva línea de negocio, la industria alimentaria Según Cebriá, el canal horeca (hostelería) “tiene menos alegría”, y el de la Administración tiene “el problema de los pagos”, que Vijusa no sufre directamente pero sí sus distribuidores. Vijusa también sufrió la crisis de Grecia, que fulminó a su distribuidor en uno de los países donde más exportaba. Ahora solo vende allí si cobra por anticipado. Para compensar, Vijusa probó con China y acertó con el perfume de sus ambientadores. “El éxito de un producto de limpieza es el perfume, allí les gustan fuertes, y parece que hemos acertado”, comenta Cebriá.
Los hermanos Juan Carlos y Vicente Cebriá crearon Industrias Vijusa en 1981, tras haber trabajado como comerciales en el sector. La planta de Cheste (Valencia) tiene 22 empleados y en 2011 facturó 5 millones, el 24 por ciento exportaciones. Las ventas agregadas del grupo, que no consolida, fueron de 11 millones.

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